
domingo, 6 de diciembre de 2009
En la Cumbre del Compromiso

lunes, 16 de noviembre de 2009
La Ley de la Selva
El narcotráfico no solo es lavado de dinero y maniobras de triangulación, también tiene repercusiones que no se perciben a simple vista: los impactos del cultivo de la hoja de coca en el medio ambiente. Deforestación, depredación de suelos, contaminación de las aguas y pérdidas económicas son solo algunos de estos daños que paulatinamente vienen convirtiéndose en graves problemas para nuestro país.
Por Alonso Pahuacho P.
El cultivo de hoja de coca ha sido una actividad de tradición milenaria en nuestro país. La hoja ha sido declarada patrimonio cultural en Cuzco y en Huánuco, donde se promueve su cultivo en zonas tradicionales. Sin embargo, muchas veces el cultivo de la hoja deja de restringirse a los límites de lo ‘tradicional’ y se convierte en bastión del narcotráfico, el cual se aprovecha de los territorios y pobladores para operar a su libre albedrío.
Todos los años se produce una importante migración de pobladores de las zonas alto andinas (de Ayacucho mayormente) hacia las tierras cocaleras. Esta gente es de condición muy humilde, casi sin educación. Es por ello que son captados por los narcotraficantes para inducirlos a cultivar la hoja de coca e invadir cientos de hectáreas de la selva.
Contrario a lo que muchos creen, del total de campesinos dedicados al cultivo de hoja de coca, el 70% son migrantes de la sierra mientras que el 30% restante lo constituye gente nativa de las zonas de la selva. Los cultivos de coca se desarrollan en tres tipos de suelos: tierras de protección, forestales y agropecuarias. Las tierras de protección concentran el 24% del cultivo total de coca y se caracterizan por la inestabilidad de la tierra y el peligro al deslizamiento de piedras. Las tierras forestales se llevan el 66% del cultivo; aquí solo deben desarrollarse especies forestales (árboles) debido también a la peligrosidad de desprendimiento de sus suelos. Finalmente están las tierras agropecuarias que corresponden a tierras de las planicies aluviales donde se puede hacer cualquier tipo de agricultura. Estas concentran el 10% de coca restante.
“El impacto más fuerte es la deforestación. Hemos estimado que se han deforestado 2,5 millones de hectáreas en los últimos 40 años solo para cultivos de coca”, comenta el ingeniero José Isla, de
Según señala Isla, con la deforestación se elimina la flora y fauna silvestre, interrumpiéndose el ciclo biológico. También existe preocupación respecto a la quema de tierras deforestadas. Los cocaleros queman las tierras para evitar la labranza del suelo y todo el CO2 originado agrava el cambio climático.
“Todo el CO2 tendría un valor de 2500 millones de dólares ya que podría venderse a los países europeos como bonos de carbono, además el suelo orgánico tiene una fertilidad natural por el humus (sustancia que proviene de desechos orgánicos) pero cuando se quema no vale nada”, añade.
Los bonos de carbono son uno de los tres mecanismos para la descontaminación del medio ambiente establecidos en el Protocolo de Tokio. Ofrece incentivos económicos a las empresas que ayuden a la mejora de la calidad ambiental, considerando la emisión del CO2 como un bien canjeable y dándole un precio que establece el mercado.
Desiertos en la selva
Cuando un bosque se encuentra en perfectas condiciones, tiene cerca de 900 toneladas de biomasa (el peso de todas las especies naturales y animales), pero cuando se deforesta se pierde todo. No solo se trata de la importancia de la selva en sí, sino que también se pierden importantes cantidades de madera, carnes, frutos, especies ornamentales, etc.
Al ser deforestadas grandes áreas de bosque, ya no tienen el ‘efecto paraguas’: ya que no hay hojas en las copas de los arboles que protejan los suelos, estos se deslizan causando aludes y huaycos que llegan hasta las carreteras.
También se afecta el suelo. Un estudio de
Aunque parezca inverosímil, en la selva también hay desiertos. Esto se debe en gran medida a la particularidad de la planta de la coca, la cual solamente puede volver a sembrarse en el mismo suelo hasta un máximo de 5 años. Luego de este periodo esas tierras quedan estériles para cualquier clase de cultivo y los cocaleros se van en busca de nuevos suelos. Para cultivar una hectárea de coca, se destruyen 3 de bosque.
Además un factor importante es la poca capacidad de absorción de agua por parte de la planta de la coca. “Mientras que una hectárea de bosque absorbe 700 toneladas de agua por hectárea, las plantas de coca no pasan de 100 toneladas. Así se va secando el suelo ya que no se produce la misma equivalencia de humedad”, explica Isla.
Limpiando la casa por dentro
Muchos de los problemas actuales en lo referido al narcotráfico y a su impacto en el medio ambiente empiezan desde los mismos centros de control interno: las entidades del Gobierno encargadas de velar por la seguridad y bienestar del país. Existe mucha corrupción en todas las rutas que siguen la droga y el dinero procedente de ella. Malos funcionarios que se hacen la vista gorda dejando pasar ‘merca’, policías que no vigilan lo que deben, políticos y hasta congresistas pro cocaleros hacen de esta situación una tarea que se entrampa con el correr de los años.
Es tarea del Estado ejercer un mayor control en todos los posibles intentos de corrupción. Así, se garantiza que no se siga destruyendo el medio ambiente por el narcotráfico a la vez que de fomentan políticas alternativas que puedan sacar a los campesinos de las zonas cocaleras de la miseria en la que viven. Porque si se cree que el narcotráfico enriquece a los agricultores se está cayendo en un error: los únicos que se llevan todo el dinero son las mafias que hasta la actualidad siguen operando bajo la pasividad de las autoridades. Para presumir de grandeza ante el exterior, primero debemos limpiar la casa por dentro. He ahí el inicio del verdadero cambio.
| Los insumos químicos: asesinos de ríos Lo preocupante de la situación es que la mayoría de los campesinos que cultivan la hoja de coca no se quedan simplemente con el proceso de recolección, sino que importan insumos químicos para la producción de droga: fabrican pasta básica de cocaína. Para la elaboración de esta droga se necesitan 4 tipos de insumos: combustibles (kerosene, petróleo, gasolina), ácidos (clorhídrico, sulfúrico), bases (hidróxido de sodio, carbonato de sodio) y sales (permanganato de potasio, cloruro de amonio). Actualmente, se utilizan 23 millones de litros anuales de estos compuestos para la elaboración de pasta. El principal impacto que tienen estos insumos es la contaminación del agua. Una vez terminado el proceso de maceración de la hoja de coca –la cual es realizada por los niños-, los residuos de los insumos son echados al directamente a los ríos, convirtiendo su agua en tóxica. “En un análisis del agua, DEVIDA ha encontrado que las aguas del VRAE tienen 10 veces más cadmio que el límite permitido para consumir agua potable, por ello la mayor parte de la gente nativa está contaminada”, señala con preocupación Isla. Según Al respecto, la oficina de Recursos Hídricos de |
| La ruta de las mafias del narcotráfico La importación de insumos químicos es legal. Sin embargo, cada año las mafias de narcotráfico crean empresas ‘fantasma’ con el propósito de comprar estos insumos en forma legal y luego desviarlos a la selva, a los lugares de las plantaciones. Según explica Isla, una forma de controlar más a estas mafias es la implementación de la ley de insumos químicos, la cual existe pero no opera de manera eficiente. Esta ley determina qué insumos son controlados por el Estado. En la realidad, primero hay un control aduanero, luego del Ministerio de “Todavía hay dificultades para que el sistema este funcionando ágilmente. Se está trabajando en ello, pero no es fácil porque aduanas hay en muchos lugares del territorio (Iquitos, Tumbes, Tacna, Callao, Paita, Puno) y |
Baldor Letrado
Por Alonso Pahuacho P.
Cuando el dueño del colegio San Ignacio de Loyola de Puno, el ingeniero Wilber Ardiles Núñez se enteró de que Amílcar Vélez Salamanca –uno de sus mejores estudiantes-, había ingresado a la Universidad Católica, lo primero que hizo fue llamar a la madre del chico e interrogarla por el auricular:
- ¿Por qué ha ingresado a Letras?, ¿acaso va a estudiar derecho?
Nada hacía suponer que este joven prodigio de las matemáticas, tantas veces representante del Perú en competencias internacionales, optara por entregarse a la pasión de los libros que a resolver complicados problemas de ingeniería. Amílcar Vélez tampoco lo creía, pero como todos, tiene sus razones.
Amílcar nació en Puno hace 17 años. Es cachimbo, aunque no se le nota demasiado por la cabellera que aún conserva larga. Ingresó a estudiar economía cuando su familia y amigos imaginaban que optaría por alguna carrera de ingeniería. Algunos pensarán que la economía igual es afín a los números, pero el chico sabe que tendrá que pasar horas y horas leyendo a Kant, Cotler o a Saussure. Sin embargo, el responde con dos argumentos bastante consistentes: “Estoy en letras porque quiero conocer muchas cosas, sobre todo en cursos de humanidades. No quiero estar perdido en una conversación”.
La segunda tesis es acaso la más evidente. Según el joven puneño, la economía es la carrera más parecida que se puede aplicar en el mundo real con la matemática. Aparte de que no le gusta la química –curso obligatorio para todas las carreras de ciencias- cree que puede aprender muchas cosas más estando en estudios generales letras: “Si ya sé matemática, ¿por qué no puedo aprender más cosas?”.
LA PREPARACIÓN
Amílcar ha estudiado siempre en Puno, recién se traslado definitivamente a Lima junto a toda su familia cuando ingresó a la universidad. Fue gracias a un amigo del colegio, Daniel Soncco Huarsaya, que se motivó para ingresar a los concursos que se organizaban en nuestro país. Soncco perteneció al equipo olímpico de matemáticas del Perú y viajó a muchos lugares, ese hecho fue clave en la mente del joven Amílcar ya que lo impulsó el hecho de que sabiendo matemáticas uno podía viajar. Y así siguió estudiando.
Fue en el CONAMAT (Concurso Nacional de Matemáticas) del 2006 donde se empezó a hacer conocido. Si bien no campeonó, quedó entre los 10 finalistas y eso le valió la posibilidad de ser convocado por la academia Cesar Vallejo, que periódicamente reclutaba a algunos jóvenes con habilidades en las matemáticas y los entrenaba para que ingresen al equipo olímpico peruano.
Fue una época dura, los entrenamientos eran en Lima. Amílcar tenía que viajar desde Puno para prepararse con el círculo de estudio y eso le ocasionaba problemas en su colegio. “A veces venía temporadas de 2 meses, casi siempre antes de julio. Luego me regresaba a Puno a dar mis exámenes, a veces me duplicaban la nota y a veces no me consideraban. Pero ese era el sacrificio de las matemáticas”.
VIAJES Y CONCURSOS
Perú participa en 4 competencias internacionales de matemática durante todo el año: la Olimpiada del Cono Sur a inicios de año, en la que participan todos los países de Sudamérica (con excepción de Colombia); la Olimpiada Mundial de matemática donde generalmente el número de países es 98; la Olimpiada Iberoamericana donde compiten 24 países de Centro y Sur América más España y Portugal; y la Olimpiada rioplatense que se realiza a finales de año. En todas ellas estuvo presente Amílcar, cumpliendo destacadas participaciones que le han valido más de una medalla.
Amílcar ya se ‘jubiló’, las competencias tienen límites de edad. En la del Cono Sur solo se puede tener 16 años como máximo, en el mundial 19 y no estar en la universidad, en la iberoamericana participar máximo 2 veces y tener 18 años al igual que en la rioplatense. A punto de cumplir 18 y estando en la universidad, todas las puertas se le han cerrado a este talento matemático.
- ¿Por qué no puedes competir estando en la universidad?
- Porque existen otras Olimpiadas Universitarias. El Perú dejó de participar hace varios años debido a que enviaba a una delegación bastante pobre en comparación de los otros países.
- ¿Cuántos iban a concursar?
- Una delegación que se respete envía como mínimo 10 concursantes, mientras que nosotros con las justas mandábamos ‘4 gatos’.
Un problema recurrente para Amílcar y los demás chicos del equipo peruano de matemática fue la falta de apoyo por parte del Estado. Cada vez que se acercaba una competencia, tenían que ingeniárselas como podían para sacar el dinero suficiente para los pasajes. Como la mayoría, Amílcar Vélez solicitaba ayuda a su colegio de Puno, donde se realizaban colectas entre alumnos y profesores ‘pro fondos Amílcar Vélez’. “Aunque la última vez recibimos una agradable donación de LAN de 3 pasajes hasta México, para la Iberoamericana en setiembre”, añade.
En total, ha participado en 5 torneos internacionales y en todos le ha ido bien. Su travesía empezó el 2007 con el mundial de Vietnam, al siguiente año en el mundial de España sacó medalla de bronce, luego la Iberoamericana 2008 en Brasil donde consiguió una medalla de plata, después a Argentina para una rioplatense y la ultima en Querétaro, donde también obtuvo medalla de plata.
VIDA UNIVERSITARIA
Amílcar camina leyendo un libro y de suerte no choca con nadie. Prefiere evitar cualquier contacto. Afirma que solo algunos en su facultad –entre profesores y alumnos- conocen su otra faceta de campeón matemático.
- ¿No te gusta que te reconozcan?
- No, pierdes tiempo. Creo que es mejor así, ser perfil bajo. No me gusta llamar mucho la atención.
Pese a ello, no pudo evitar la ovación general de todo su salón de clases el día que regresó a la universidad, luego de concursar en México. Ocurrió en la clase de Historia de una profesora de caballera rubia y amante de los trabajos en grupo: “Parece ser que la profesora había visto una entrevista en que salí en la televisión y me preguntó cómo habíamos quedado. Le dije que primer lugar y luego de eso, en antes de comenzar, pidió que todos me aplaudieran por ‘dejar en alto el nombre del país’. Yo nada más moví la cabeza y dije gracias. ¡No sabía dónde esconderme!”.
Ya no tiene que ir y volver Puno cada vez que hayan vacaciones, porque su familia está con él. Vive en la Villa Militar, donde en épocas pasadas quedaba el ágora de narcotraficantes, políticos, empresarios y hasta presentadoras de televisión: donde quedaba el SIN.
Las 4 medallas obtenidas en los concursos no tienen altar ni pedestal en casa. Amílcar no sabe bien donde las guarda, un día están en la mochila, otro en su cajón. Lo suyo no es presumir ni dárselas de genio, simplemente ha optado por hacer de lo sencillo un estilo de vida. Allí donde las lunas de los lentes ocultan la mirada de un rostro serio, el joven sueña con volver a representar a su país: “Sería conveniente que Perú empiece nuevamente a participar de las Olimpiadas Universitarias ya que gracias a los últimos concursos se ha formado un buen grupo. Tendríamos bastantes posibilidades de obtener medallas”.
- ¿Y lo ves factible?
- No, acá siempre hay problemas de pasajes y muchas otras cosas que no se dicen. Solo nos reconocen cuando ganamos, ¿qué pasaría si no trajéramos medallas? Ni siquiera ganando nos dan el apoyo, esto es como un circulo vicioso.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Parque Castilla: Entre el guía del cemento y el verde del césped
Algunos vecinos se quejaron del alcalde saliente debido a que inició un plan para remodelar el parque, entendiendo remodelar por construir algunas atracciones para los asiduos vecinos que fueran allí.