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sábado, 5 de diciembre de 2009

Arte sin cartón





Por Rudy Jordán

Ningún bailarín profesional haría taxi", asegura Mirella Carbone, quien tiene la convicción de que es necesario profesionalizar la danza en el Perú. Mirella es fundadora de la Escuela Danza y Movimiento (Andanzas), tiene respuestas serenas y pone el "haría taxi" en condicional porque este año se graduarán--sin título de bachilleres-- las primeras cinco chicas de Andanzas.


Moira Silva, una experimentada bailarina que termina Andanzas en octubre, confía en que podrá desempeñarse como productora, investigadora y bailarina. La carrera, que dura cinco años, nació en la Universidad Católica (PUCP) y hoy tiene unos 50 alumnos inscritos. El problema es que aún existe duda entre los directivos, quienes no se deciden a nombrarla carrera profesional.

Parecido es el proyecto que --con menor fortuna-- le ha presentado el Ballet San Marcos a dicha universidad. Los integrantes tienen 44 años de experiencia, sus espectáculos atraen a coreógrafos internacionales, pero estas credenciales parecen insuficientes, pues el rector de dicha universidad aún no se anima a profesionalizar la propuesta.

Es cierto que en otras universidades se enseña danza, pero en la mayoría de casos se dicta como taller o como un curso sin créditos. Toda esta letanía académica se da en los campus peruanos mientras que en universidades de, por ejemplo, Brasil, se forman bachilleres y magísteres en la materia.


OÍDO A LA MÚSICA
Ernesto Jiménez estudia Comunicación Audiovisual en la U. Lima --otra rama de las industrias culturales-- y se queja de que algunos de sus cursos son "estupideces". Tras haber recorrido buena parte de Sudamérica con su cinturón de capoeirista (la capoeira es una expresión brasileña que fusiona música y danza), percibe que muchos alumnos se quejan de lo básicos que son los cursos de danzas que dictan en su universidad. "Si la danza llega a adquirir un nivel universitario aparecerían críticos, teóricos y bailarines".

En este sentido, la diversidad es el punto por el cual apuesta la Escuela de Música de la PUCP. Las tonadas de la escuela comenzarán a sonar en enero y contarán con la dirección del compositor y concertista Javier Echecopar. "La investigación y la identidad serán los ejes fundamentales y desarrollaremos métodos que permitan interactuar con las diferencias que son, en el fondo, riquezas", dice Echecopar.

Y mientras la PUCP explora alternativas de carrera en el ámbito musical, el Instituto de Arte de la Universidad de San Martín de Porres (USMP) es la primera institución en el Perú que otorga títulos universitarios bajo esta novísima designación: Licenciado en Educación, Dirección e Interpretación Musical en Canto, Composición e Instrumentos.

LA COMIDA DA DE COMER
Con la explosión de institutos gastronómicos y 47 marcas de restaurantes peruanos desperdigadas en el globo como franquicias, resulta curioso que solamente la Universidad San Ignacio de Loyola haya creado una carrera profesional relacionada exclusivamente a la gastronomía.

Gastronomía y Gestión de Restaurantes es el nombre de la carrera y forma profesionales con capacidad para gestionar empresas en ese sector. Cursos como Historia de la Gastronomía, Cocina Asiática y Marketing forman parte del plan de estudios (diez ciclos) y parece ser la receta más provocativa de la oferta universitaria.

"No estamos sincronizados con los nuevos requerimientos del mundo. Existe mucho miedo a innovar con nuevas carreras", afirma Caterina Capurro, presidenta del Instituto del Vino y del Pisco (IDVIP) de la USMP. Esta escuela, que cuenta con cursos de diez meses, fue creada en el 2002 y forma sommeliers (expertos en bebidas).

La voz universitaria reclama que, junto con la gastronomía, se profesionalice la música y la danza. Un 'cartón' profesional explotaría sus potencias

viernes, 4 de diciembre de 2009

Escape al sur




El mejor picanta a la tacneña -plato típico de la ciudad- está en el restaurante 'El Patroncito' ubicado en Piedra Blanca, Km 8.5. El precio es de 15 soles.

Por Rudy Jordán

Al dejar atrás el kilómetro 1.293 de la Panamericana Sur, nueve figuras humanas se clavan en mitad de una pampa infinita. Allí también flamean las banderas de Perú y Bolivia, en un cielo celeste. Celestísimo. El Alto de la Alianza le dicen a este monumento construido en homenaje a la Batalla de Tacna, librada en 1880 durante la Guerra del Pacífico.

A la derecha, adscrito a una cruz, un poema que Jorge Basadre regaló a los miles de soldados peruanos, bolivianos y chilenos caídos en combate --sus uniformes, bayonetas y miembros, se lucen (un sol la entrada) en el museo ubicado debajo de las estatuas--. A los pies, una visión panorámica de nuestra ciudad favorita para comprar carros, y al sur los nevados de la Cordillera de los Andes.

"Tras los nevados está Chile", grita Mario Méndez, quien a sus 67 años hace de guía turístico privado. Él relata, con una mezcla de rigor histórico y melancolía, el desenlace de aquella batalla: "Para las cuatro de la tarde del 26 de mayo las tropas chilenas habían tomado ya la ciudad de Tacna".

Una hora antes, en el Centro Cívico (La Heroica no tiene Plaza de Armas, pues no tuvo fundación española), Mario me había convencido de hacer la 'ruta histórica', uno de los nueve tours que, por 35 soles la hora --previo regateo--, él ofrece desde hace 10 años a los turistas.

"El que vino a Tacna y no tomó vino, a qué vino", reza una clienta en la bodega Don Miguel. Esta tienda de la familia Ayca (apellido aimara, la ascendencia predominante entre los 300 mil pobladores de la ciudad) es quizás la más reconocida de la movida vitivinícola tacneña. Luego pasamos al restaurante El Patroncito. El "Adiós, adiós amor, adiós" (exitazo del Grupo 5) sonaba de fondo. Allí devoramos el obligado picante de huata nombre que los lugareños le dan al típico picante a la tacneña.

Después de la comilona ya no hubo plata ni tiempo para correr a los mercadillos y llenar la canasta de chocolates Toblerone, whisky etiqueta negra y chimpunes Adidas (unos patas me habían dateado que estaban regalados).

Tampoco hubo ocasión para relajarse en los baños termales, ni conocer la Casa de Zela --a quien la ciudad le debe el rótulo de La Heroica-- y menos aun para cruzar la frontera con Arica, ubicada apenas a 56 kilómetros de la ciudad.

Ya en Lima, al sacar cuentas, reparé en que todo el paseíto me había costado unos 100 soles: 65 las horas del paseo (rebajita de Mario), 15 los dos platos de picante de huata y 20 los dos litros de vino que Mario y yo bebimos en el camino. Sin embargo, sentí que ese billete celeste --en el que curiosamente posa un nostálgico Jorge Basadre en el Centro Cívico tacneño-- era un verdadero sencillo ante relatos impagables como el de Don Mario y toda una ganga ante el silencio de las tres de la tarde en el Alto de la Alianza.

"Todo le pertenece a Tacna", me dije. Yo solo fui un turista sin mucho efectivo, que se lleva la nostalgia, nueve estatuas y un amigo en la mochila.

Los superpoderes de García



Por Rudy Jordán
“¡Son unas ratas!” (Para Quimper), “¡Qué le quiten la nacionalidad!” (Para Susan Hoefken), “¡Qué los agarren a perdigonazos!” (Para los barristas de Universitario). Estas frases, que podrían asolaparse como portadas de los llamados diarios chica, son del presidente Alan García.


Y es que cada vez que un escándalo público nos estalla en la cara –ya un ‘faenón’, ya el asesinato de una estudiante, ya un inverosímil robo de un pulmón– nuestro mandatario salta de la Casa Pizarro, convoca cámaras y micrófonos, y (con el ceño fruncido, ademanes enérgicos y la voz grave) condena a los, aún presuntos, delincuentes.

“El presidente no debió llamarme rata”, reclamó Quimper; “Le pido el presidente el beneficio de la duda”, imploró Hoefken. Y los medios de comunicación, cómo no, les dieron tribuna a los acusados, recordando adjuntarles adjetivos similares a los que despilfarró García: traidores, sinvergüenzas, ratas.

En esta atmósfera donde el discurso presidencial coincide con el de la Prensa se crea un anticipado juicio mediático que, absorbido por su natural urgencia de publicación, reacciona antes de investigar; insulta antes de analizar; condena antes de preguntar. Se deja, en fin, llevar por la ansiedad noticiosa de la Opinión Pública.

El descrédito de instituciones como el Poder Judicial –cuenta con un 74. 8% de desaprobación según la última encuesta del Grupo de Opinión Pública de la U.L– hacen que la Prensa, en tácita coalición con el presidente, creen un dictamen paralelo al oficial donde impera el justiciero lema de “Hay que darles de su propia medicina”.

En este engranaje donde la popularidad importa demasiado, García busca sincronizar sus reaccionarios mensajes con los de la Opinión Pública y los de la Prensa, creándose una especie de triangulación donde la retórica y los adjetivos se imponen a un juicio sólido.


¿El justiciero?
En febrero de este año, cuando García alcanzaba el 32% de aprobación, IPSOS Apoyo y Opinión señalaba que una de las principales razones para que la población aprobase su gestión era su “retórica con pinceladas nacionalistas y populistas, que cae bien en un sector de la población que sentía a García distante de las angustias populares”.

Y ya que el común de la población no tiene (no busca o no quiere) acceder a información alternativa a las del Juicio Mediático que aparece en los diarios, sus criterios para evaluar al presidente se vuelven afectivos antes que racionales; subjetivos antes que objetivos. De allí que el depurado verso siga siendo la más efectiva de las armas de García.

Coincidentemente, la retórica con pinceladas nacionalistas (“Qué le quiten la nacionalidad”) y populistas (“Son unas ratas”) se ha ido radicalizando con la paulatina pérdida de popularidad de García que hoy llega al 26%, según el propio IPSOS en su estudio de octubre.

“Qué la justicia norteamericana le aplique toda la severidad correspondiente”, acaba de decir García acerca del supuesto caso de contrabando de dinero en el que está inmerso el ex Ministro de Vivienda Francis Allison.

Apenas hace dos meses, luego de que el ex alcalde de Magdalena aceptase el cargo de Ministro por propia invitación del presidente, el mandatario decía que estábamos ante “un estupendo alcalde y un mejor ministro” (28/09/09, Perú 21).

¿Le corresponde a García dictar sentencia en casos que aún están en proceso de investigación judicial?, ¿Dónde surge el interés del presidente por ponerse un impostado traje de justiciero?


Sí, mi presidente
Pero el carácter voluble de García así como sus incendiarias frases, no solamente sacan chispas en la Opinión Pública, sino que también empujan a las propias instituciones gubernamentales a actuar según el mensaje presidencial.

“Hemos recibido el concepto inicial del señor Presidente de la República para que, en el marco de la ley, actuemos con energía contra el crimen”, declaró a América Noticias (30 de Octubre) el director general de la Policía Miguel Hidalgo tras las sugerencias del Presidente para darles “perdigonazos” a los barristas la muerte de García sobre María Paola Vargas.

¿No tiene la PNP su propia metodología de acción contra el crimen?

En la misma línea, al incitar a las autoridades a que le quiten la nacionalidad a Susan Hoefken, ¿No excede García sus facultades presidenciales y desconfía, de manera implícita, de la labor del Poder Judicial?

Según el artículo 53 de la Constitución Política del Perú, “la nacionalidad peruana no se pierde salvo por renuncia expresa ante una autoridad peruana”. Esto quiere decir que des-peruanizar a Hoefken es, cuanto menos, improbable.

El problema es que rol de falso justiciero que remedia los padecimientos sociales, no solamente legítima actitudes radicales y violentistas en las instituciones sino que, de forma tácita, descalifica a los organismos pues pregona las recetas que estos deberían seguir.

El pueblo tiene derecho a reaccionar porque no le pagan por llevar las riendas del país; en cambio, como presidente, Alan García debería caracterizarse por su capacidad de predicción antes que por sus reacciones; por su sentido de análisis antes que por sus opiniones; por la confianza en sus instituciones antes que por su papel de mandatario descreído.

¿MEDALLA DE HONOR?



El presunto hermafrodismo de la atleta sudafricana Caster Semenya, será confirmado (o desmentido) por la Internacional de Federacions de Atletismo (IAAF) el 20 de noviembre. Mientras tanto, quedan muchas heridas y preguntas: ¿Se ha vulnerado el derecho a la intimidad de Semenya?, ¿Cómo se construye la sexualidad de una atleta?, ¿Dónde competirían los hermafroditas?

Por Rudy Jordán
Restan sesenta días para el decisivo veinte de noviembre. Sesenta días de pruebas médicas para que la IAAF arroje al mundo, desde Mónaco, los resultados de la dudosa sexualidad de la atleta Caster Semenya. Sesenta días para quien se ha convertido en la “niña mimada” de los sudafricanos y en el fenónemo deportivo más intrigante del atletismo mundial.

Que si tiene vellos, que si tiene músculos, que si luce hombruna. Que si tiene la voz grave, que si tiene testosterona, que cómo se viste. Todo por esa maldita resistencia física. Esa que le hiciera parar el reloj en 1.55.45, que le valiera la medalla de oro en el Campeonato Mundial de los 800 metros planos en Berlín y destrozará todas las marcas anteriores de la categoría, la niña educada como niña en las calles de Villa de Fairlie (al norte de Sudáfrica) es hoy prematuramente tildada de hermafrodita.



Pese a que la IAAF dejó de considerar obligatorias las pruebas de sexo en las Olimpiadas de Sydney 2000 por presión de los grupos feministas. Enrique Cusicanqui, representante de la IAAF en el Perú, asegura que la prueba que se le hizo a Semenya es legítima, se realizó antes del Mundial de Berlín y que si es chico o no “es una cuestión estrictamente médica”.

“Al encontrar que no era un caso sencillo, la IAAF le recomendó a Semenya no correr, pues si ella tuviese más testosterona podría tener una ventaja deportiva sobre sus rivales. Es como un caso de dopaje”, añade Cusicanqui.

Wilson Gallardo, Jefe del Área de Endocrinología del Hospital Almenara, dice que la deportista “tiene una apariencia andrógina, y que la testosterona optimiza el rendimiento óseo y muscular del atleta”. Sin embargo, “debemos esperar los resultados oficiales de la IAAF porque con la apariencia es imposible hacer un diagnóstico definitivo”.

El reglamento de la IAAF estipula (artículo 38) el caso de circunstancias excepcionales: “Es obligación personal de cada atleta asegurarse de que ninguna sustancia prohibida esté presente en sus tejidos o fluidos”.

Pero,¿Puede alegarse que la testosterona producida naturalmente es una sustancia prohibida y fue ejercida por Semenya con premeditación?




¿Cómo te ves, cómo te sientes?

“El tratamiento del caso es lamentable. Hay mujeres biológicas que podríamos tener dosis de testosterona irregularmente altas por muchos factores. Entonces, ¿Se nos tendría que someter a todas a exámenes de testosterona?, pregunta Rocío Gutiérrez, especialista en Salud Sexual y Reproductiva del Movimiento Manuela Ramos.

“Esta muchacha fue bautizada como mujer, educada como mujer y se siente mujer. La identidad sexual está marcada por bases biológicas, pero la identidad de género tiene que ver con los atributos, valores y roles que la sociedad le impone a la personas sobre estas bases biológicas”, añade Gutiérrez, quien califica de “fatalísimo” el impacto sobre la atleta.

“Semenya puede ser hermafrodita, puede querer expresarse sexualmente como mujer heterosexual y puede comportarse como varón en la sociedad si quiere. Es bien paja”, asegura el sociólogo José Luis Gargurevich.

La mirada del historiador y periodista Jaime Pulgar Vidal detecta un desfase en la mirada de la IAAF. “Esto es un drama para Semenya. En el siglo XVIII, si tenías órgano masculino eras varón, hoy esto está más relacionado a una construcción cultural, a una percepción personal”.

Pese a que la IAAF alude no haber emitido aún una versión oficial, la explosión del caso Semenya ha detonado en muchos lugares: en el Congreso Sudafricana (“Es la experiencia más humillante que haya tenido que pasar cualquier deportista internacional alguna vez” ), en la familia de Semenya (“Es una mujer y lo puedo repetir un millón de veces”, dijo su padre Jacob Semenya), en los medios y ha puesto en duda la vieja pero vigente polémica sobre las fronteras del género y la confidencialidad.

“Sin duda, al ventilar el caso, no se ha respetado el derecho que toda persona tiene a la reserva”, afirma Gonzalo Gamio, profesor de Filosofía en la UARDM.


¿Medalla en duda?
Pedro Weiss, secretario general de la Federación Internacional de las Asociaciones del Atletismo (IAAF), ha asegurado que la medalla dorada que hoy luce Semenya difícilmente le será descolgada. “Si le encuentran cantidades excesivas de testosterona, ella no puede ser culpada. Sería muy difícil imponer una sanción retroactiva ante un atleta que fue inscrito por su federación, y cuya entrada fue aceptada por el IAAF."

La misma opinión tiene Pulgar Vidal para quien “La pobre mujer no tiene que ceder”. Sin embargo, para José Luis Gargurevich la IAAF podría quitarle la medalla formalmente y reconocerla igual como una atleta ganadora. “Hay maneras de cumplir las reglas y a la vez ser justos con el mérito”, asegura.

Si bien el caso de Semenya aún no está definido y para muchos, como 'El Veco', podría ser “una curiosidad”, queda la pregunta sobre dónde competirían los atletas hermafroditas. ¿Deberían hacerse olimpiadas especiales, como se hace con otros grupos minoritarios?
Para evadir la pesadilla, Semenya ha dicho que se trata de una broma, aunque la diputada sudafricana Winnie Mandela –ex esposa de Nelson Mandela– ha dicho que ella está traumatizada.

¿El final? Habrá que esperar sesenta demasiados días para averiguarlo, aunque sea cual sea el resultado del cuerpo médico de la IAAF, el daño está hecho para Semenya, quien debe ver su medalla dorada como una carcajada, como un absurdo premio consuelo.











jueves, 3 de diciembre de 2009

No me ‘webeen’

 


Por Rudy Jordán
Cómo descubrir quienes a los más aclamados ‘posts’ de la blogósfera? ‘Googlear’, ‘twittear’,y ‘faceebooksear’ para  dar con algunos de esos bloggers. ¡Sorpresa! Muchos de ellos son estrellas virtuales que pasan desapercibidas en la realidad. ¿Oe, qué?

“No soy una estrella en Chollywood. Creo que los aprecios son más virtuales que en la vida real”, dice la ‘twitterísima’ periodista de Perú21 Esther Vargas quien es conciente de la dualidad en la que se mueve. “Soy una anónima transeúnte. Periodista para los que me conocen, y me siguen en las redes, o fuera de ellas. Pero anónima.”

La dualidad on line/off-line que tiene Esther la hace saltar de su Iphone a un buen libro y del Internet a jugar con sus cuatro gatas. A diario y con una taza de café pasado, su registro se transforma tras un monitor. “En vivo y en directo soy tímida y silenciosa” ¿En la web? Algo más desinhibida: maneja un
blog de sexo duro.

“¿Sabes quiénes somos? Ven a conocernos”, fue este año la arenga del simpático video con el que los bloggers invitaron a sus lectoresal Blogday. Por fin los aplausos, insultos y amenazas pasarían de ser tipografías Times New Roman y se convertirían en una cara, en un gesto, en un timbre de voz. 

Acaso no se habrán preguntado los lectores que vieron el video del Blogday: ¿Quiénes eran esos tipos y tipas que, inspirados en la canción
'We Didn´t Start The Fire' bailaban ante una cámara mientras ensayaban rarísimas palabras? ¿Eran realmente ellos sus bloggers favoritos?

Conciertos Perú es un imprescindible refugio musical. ¿Algún sinónimo? Credibilidad. Concierto que anuncian, concierto que estalla. El viernes 23, luego de proclamar el notición de “Metallica en Lima”, apareció el comentario de una fanática (Ivonne) que parecía un acto de fe: “Estaba esperando que lo publiquen ustedes para comenzar a creer”.

Pocos alucinan que los hermanos
Santiago (18) y Gerardo Silva (20), estudiantes de letras de la PUCP que tienen que escaparse de clases para ‘postear’, fueron los creadores de este blog. “No sé si nos reconocen. De hecho los amigos sí saben lo que hacemos, pero profesores y alumnos creo que no”, afirma Santiago.

Similar al caso de los Silva es el caso de Yssa Olivencia (27), comunicadora graduada en la San Martín que con su blog 
Photogra@fiando se llevó el trofeo de mejor fotoblog en el Blogday. ¿Quién lo sabe? Pocos. “Me he cruzado con una o dos personas que recordaron el evento y algunas que escribieron en mi blog”.

Yssa no sufre de insonmio por el rollo de la (no) ser famosa porque, como todo fotógrafo, prefiere revelarse a
través de la armonía de sus píxeles, de la composición de su encuadre y el ángulo de sus imágenes.

La lista de bloggers con “fans que nunca ven pero que los premian con trofeos” (Quiero ser un blogstar) es gordita. Esto lo saben bien
los siete estudiantes que dan vida a la Revista Digital Número Zero, ganadores del mejor blog grupal en el último Blogday.

“A lo mucho nos conocerán en Twitter. Si nos ven en la calle no nos saludan ni nos pegan ni nada”, dice Gerardo Cárdenas, director de la revista, y Sofía Pichihua (redactora y editora) agrega con sarcástica sonrisa
la ventaja del anonimato: “cuando hacemos videos y aparecen nuestros cacharros ya nadie nos visita”. 


La frase caleta

Las redes sociales inauguran una nueva era que podríamos caracterizarla como 'sociabilidad aumentada': si te cruzo por la calle, no tengo idea quién eres. Pero si te veo en Google, en la Facebook, Twitter y otras redes, tengo al menos una preview de quién eres, o de quién quieres ser, o en el peor de los casos de quién te crees que eres.

                                                                                   
Pablo Mancini







Blogstars
Pero aparecen, destellantes entre la sombra del anonimato  y rompiendo cada inútil palabra que he escrito, los
‘blogstars’. Esta casta reúne a personas con ADN bloggero –candente opinión, sesudos análisis y novedosos testimonios–  pero que si son asediados en las calles. ¿Por qué?

1. Son bloggers que se hicieron conocidos al saltar de la blogósfera hacia medios tradicionales.
2. Son stars de medios tradicionales que se trasladaron hacia el blog.

Caso uno: Renato Cisneros convirtió los ‘posts’ de su blog Busco Novia en el libro más vendido de la Feria del Libro de Lima. Marco Sifuentes saltó del Útero de Marita (así se llama su blog) hacia una una columna en Perú21 y Luis Carlos Burneo, ósea
Henry Spencer, alquiló una nueva habitación en el noticiero estelar de Frecuencia Latina.

Caso dos:
Carlos Cacho, Susana Villarán, Pedro Salinas, Pelo Madueño, Magaly Solier. Basta darse un paseito por
La Mula para ver que estas ‘peruchas stars’, se mudaron a la blogósfera con seguidores ya ganados en otros espacios. 

En este nuevo ecosistema de anónimo protagonismo, donde podemos crear múltiples identidades nos movemos los bloggers. Si llegamos a destacar entre los más de 17 mil bloggers peruanos y nos hacemos famosos en Chollywood, bacán.


Lo intersate es que nuestro protagonismo no lo decidirá ni un crítico de medios, ni el robot de google, ni los organizadores del Blogday. “Nosotros somos la web” y nosotros aplaudiremos a quienes ‘webeen’ mejor y censuraremos a quieran nos quieran ‘webear’.


¿Ya Sabes cómo se llamará tu blog?



Ver más...
 El siete por ciento de los peruanos tiene un blog.
• Existen 17, 282 bloggers en el Perú.
• Lista completa de 20 ganadores de 20 blogs peruanos.





Charly: un acto de fe




Por Rudy Jordán

Un zapato recostado en el piano. Un tipo cubriéndose el rostro con un poncho. Un micrófono tirado en el escenario. Tres fotografías de la noche en la que Charly García volvió. Tres excentricidades del errático, icono, loco, impredecible y, sobre todo, monstruoso músico argentino que ayer hizo vibrar a 15 mil personas en la Explanada del Estadio Monumental.


Con camisa blanca, el saco negro, más viejo, con guata y teóricamente reformado; luego de trece meses alejado de los escenarios, Charly saltó de la finca de su re-habilitador Palito Ortega para saltar a Lima e iniciar una gira titulada "Vuelve el más grande". Acaso por “Química”, o por “intuiciones, verdaderas alertas” (“Influencia”), el rockero eligió nuestra capital como la primera de sus tres escalas. Ahora sigue Chile (28 de septiembre) y Argentina (23 de octubre).
Junto a Gonzalo –mi compinche de conciertos y fanático del legado rockero argentino– salimos prematuramente de clases: entiéndase, nos las tiramos. Pero había que entendernos: ¿Era real la vuelta de Charly?, nos preguntábamos. Teníamos el impulso ético de averiguarlo. Estábamos ante una falta justificada, ante un verdadero motivo de fuerza mayor.
Pese al ‘trip’ Avenida Universitaria-Estadio Monumental en micro a las cinco de la tarde, llegamos a un cuarto para las siete. Restaban quince minutos para entrar. Esquivamos a los re-vendedores, nos equipamos con cigarros y entramos. Nueve de la noche. Hora pactada para el concierto. Tic-tac, tic-tac. Ni el bigote de Charly.
Conocimos a tres patas buena onda con los que empezamos a barajar las más inverosímiles hipótesis sobre la tardanza del ídolo que el próximo 23 de octubre cumplirá 58 años. Que estaba en un bar barranquino, que se tiró a la piscina del hotel, que recayó en los vicios. Nuestra imaginación se daba las licencias que el mito Charly había con-figurado. Nueve y treinta de la noche. Una silueta tras el telón rojo del escenario, un alarido en la tribuna, y “El amor espera” y “El amor espera”. Carlos Alberto García Moreno estaba de vuelta.
El día anterior, se le había visto tranquilo en la conferencia de prensa y me contó un taxista que, en el hotel donde se hospedará hasta el día viernes, solamente pidió manzanas y agua. Y sí lo evaluamos por su recuperación física y musical, Charly parece haberle cerrado las puertas a las drogas y el alcohol.
Su nueva banda "Pubis Angelical", conformada por Kiuge Hayashida, Toño Silva Peña y Carlos González (Chile); Hilda Lizarazu, Fabián "Zorrito" Quintiero y Carlos "Negro" García López (Argentina); fue un soporte espiritual para Charly. Lo alentaron con besos, con palmas y con un impecable respaldo musical.

Y ‘el grande’ se mandó con "Rap del exilio", "No soy un extraño", "Cerca de la revolución", "Chipi chips", "Fanky", "Vía muerta", "Demoliendo hoteles", "Promesas sobre el bidet", "Adela en el carrusel", "Rezo por vos", "Yendo de la cama al living", "Canción de 2×3" y "Pecado mortal" (ver set list completo) apenas un vistazo de su alucinante producción musical. Y todo fue entrega, delirio y reciprocidad, en ‘La noche de la explanada’.
Conmovido con un público que lo esperaba y ovacionaba (“¡Charly no se va, no se va, no se va, Charly no se va!”) regresó al escenario, luego de despedirse por segunda vez, con un sólido “Aguante Perú”. Hasta que vino el chau definitivo, el micrófono al piso. “Say no more”.

Y se escapó Charly así no más. Las quince mil personas seguíamos paradas, como una muchedumbre aferrada (“Una más y no jodemos más”, resonaba entre los cerros de Ate), como un acto de fe. Charly había vuelto con un cuerpo rehabilitado, con potencial musical y su personalidad alucinada. Regresamos, preguntándonos en silencio que “Deberíamos saber por qué”, la música de Charly nos seguía acompañando.

Qué hay tras la nariz roja de una estudiante?

“Esta es la última oportunidad para Bellas Artes”





Entrevista con Inés Melchor

Fue alumna, profesora y hoy es Secretaria Académica de la Subcomisión de la Escuela Nacional Autónoma de Bellas Artes, presidida por el escultor Víctor Delfín. Con las clases paradas desde abril en la ENSABAP, Inés Melchor nos describe, con una mezcla de rabia y esperanza, la dura situación que vive esta tradicional escuela.


¿Desde cuándo están suspendidas las clases?
“Hubo una toma de los alumnos en noviembre del 2008 y no se concluyó el semestre. Luego las clases se reanudaron hasta que vino otra toma en abril. Desde esa fecha hasta hoy las clases están suspendidas.”
Entiendo que no es la primera vez que sucede…
“No, esto se remonta al 2001. Luego vino una toma de diciembre del 2007 hasta marzo del 2008, en la dirección presidida por Leslie Lee. Allí fue que entró Manuel Solís, por decisión del Ministerio de Educación (Minedu). Luego viene Luis Solo, Roberto Villegas, entre otros”.

Y actualmente la escuela está presidida por una comisión provisional…
Exacto, al mando de Víctor Delfín, desde el 11 de febrero de este año. A esta subcomisión académica yo me integré el seis de agosto. La idea es que el 14 de diciembre, se elija la nueva directiva y profesores a través de un proceso electoral.

¿Cuáles son los objetivos de la comisión?
Dejar lista la nueva maya curricular, terminar los estatutos, convocar el concurso de profesores y hacer un cuadro de administración de personal.

¿La ENSABAP está luchando por obtener un título universitario ante MINEDU?
Sí, por eso el tema de la maya curricular. Hay un concepto equivocado sobre la educación artística en nuestro país. Falta que el alumno tenga referentes sobre su trabajo, que sepa contextualizar y argumentar porque no es suficiente con saber el oficio. Ellos deben de ser como una camioneta cuatro por cuatro para moverse en todo terreno.

¿Qué piensan los alumnos de la gestión de Delfín?
Los alumnos dicen que “no quieren a nadie”. Ellos han perdido la confianza en todo y no son concientes de sus propias limitaciones. Ellos reclaman cosas y exigen pero de manera informal. Exigen pero no cumplen. Hay un desequilibrio”

¿Cómo toma Delfín todo esto?
Está cansado porque está trabajando y ha dado gestos de apertura pero los alumnos han perdido la fe. Incluso los alumnos mandan correos donde incentivan a la fuerza física.

¿Cuántos alumnos son los que se quejan?
Son un grupo minoritario. Los que siempre rondan por aquí son 15 y sus convocatorias llegan apenas a cincuenta personas.

¿Qué les están pidiendo al MINEDU para que vuelan las clases?
Que aprueben los estatutos y reglamentos, que mejoren el sueldo de 1200 soles que hoy tiene los profesores y que nos den un nuevo terreno porque este (Jirón Ancash 769 – Lima) está muy deteriorado.

Cartas desde mi cama




Por Rudy Jordán

Pese a la picazón sistemática, la barba deshilachada y repentinos achaques en la espalda pienso que soy un suertudo: mi viejita me trae sopitas en las noches, mis patas me han llamado más que al Grupo 5 para eventos de año nuevo y mi familia me flanquea por las tardes como si fuese un objeto de culto- ya un niño Jesús, ya una rareza de museo o como si aguardaran, simplemente, la palabra de un (falso) profeta-.

“Tírate a la cama y verás quien te ama”, dice mi viejo que decía mi abuelo. Lamento que sea una la única frase que atesore de mi nono.

Pues bien, ¿Qué diablos hace un manganzón de 23 años desparramado en la cama durante una semana? Veamos las opciones. No me he metido la bomba de mi vida, no sufro de misantropía, ni padezco de ese nuevo terror a las calles al que algunos huachafos llaman “agorafobia”. Además, mi condición de empleado no me da licencia para esfumarme cuando quiera y dudo que mi jefe me sonría- ensaye un guiño cómplice o me de una palmadita de arenga- si le digo sin motivo aparente: “Ey, Renato, ¿me puedo tomar una semanita?”.

Quizás padezca entonces de una temporada de inmensas preguntas celestes.

Cuarenta pastillas de Dicloxacilina. La pierna 30 grados hacia arriba para engañar a la gravedad. Veinte paños de agua caliente. Este es el armamento con el que he enfrentado a la celulitis, una bacteria que desde hace siete días, cuatro horas y tres segundos (cuatro, cinco, seis), y sin señales de rendición, se ha convertido en la indeseada inquilina de mi tobillo izquierdo.

Estoy enfermo. Sin embargo, mi pierna no es la única que ha mutado. Las horas sobrantes y la redención a esta irrealidad de estar pegado a un colchón paraíso sin fecha de salida, me ha traído otro listín, insospechado, de efectos secundarios. Hablo tranquilo -casi al ritmo del cuy mágico-, no me embuto los chocolates como si estuviera en un concurso gringo de hot dogs y he descubierto, a través de la ventana (diáfana silenciosa), que tengo unos ancianos vecinos japoneses.

He viajado también a Calcuta con un libro de Kapuscinsky, he gozado -como antaño- de todos los goles de las ligas europeas y he avanzado, con la laptop que me prestó mi mejor amigo, mis siempre pendientes quehaceres univesitarios. Cual Van Gogh en alguna banquita holandesa, he descubierto, otro regalo de la diáfana silenciosa, que cada hora tiene, como cada beso de mi Andreita, un color irrepetible. Las combinaciones pueden ser tan intimidantes como hermosas, tan inasibles como infinitas.

De a ratos, sin embargo, me achaca otro paquete, radicalmente distinto, de efectos secundarios: por un lado, culposos (¡No hay tiempo para rascarse la pansa!), también los hay vergonzozos (¡Qué roche que todos estén corriendo para atenderme¡), y hasta los existenciales (¿Qué derecho tengo para ser un testigo del mundo y no uno de sus ilusorios protagonistas?)

En unos días, Dios mediante (como se dice en estos casos), estaré de vuelta en mi escritorio y sin duda ver a mis amigos del trabajo, chequear cables en la ‘compu’ y salir a la calle para hacer entrevistas me inyectará de dosis de entusiasmo. Esto porque, para ser sincero, me gusta mi trabajo y la verdad ya me aburrí de la barba de naufrago, el dolor de espalda y la picazón sistemática en el cuerpo.

En mis días rutinarios- incompatibles con la pausa- quisiera incluir esas conversaciones sin prisa, esas reuniones familiares, esos besos multicolores y esos atardeceres…y esos atardeceres. Ojalá que estos síntomas, no sean solo contagiaos de un cumpleaños, de la despedida de un amigo o de una exótica bacteria alojada, repentinamente, en el tobillo izquierdo de un familiar (creía, hasta hace una semana, que la celulitis era solo para mujeres). Quizás estos efectos, por secundarios, puedan pasarnos desapercibidos y volverse inmunes a nosotros. Quizás esa sí sea una bacteria incurable

lunes, 12 de octubre de 2009

Entre cuerdas y cuadernos

Su nombre es circunstancial: depende de dónde estén sus zapatos. Flavio, en sus clases; Ícaro, en el cuadrilátero. Junto a una nueva camada de jóvenes luchadores, él busca revivir un deporte que tiene muchos fanáticos en nuestro país: la lucha de entretenimiento.