martes, 1 de diciembre de 2009

Desde lo legal, la dignidad de los interdictos

Por Carolina Ciurlizza


Desde el caso desgarrador de María, enferma de esquizofrenia y victima de violación por un médico del Hospital psiquiátrico en donde recibía tratamiento, el abogado Jorge Ocaba explica cuáles y cómo funcionan las leyes que defienden a las personas declaradas interdictas.


María es una mujer de 27 años que sufre de esquizofrenia. Asesinó a su hijo cuando este apenas tenía tres años, lo golpeó y pateó en la cabeza hasta que este dejó de respirar.


Cuando la detuvieron y la llevaron al Penal de Santa Mónica, los médicos psiquiatras se dieron cuenta que María sufría del trastorno de esquizofrenia y que no podía permanecer en el centro reclusión, debía estar en un hospital psiquiátrico.


Es así como María es trasladada al Hospital Psiquiátrico Larco Herrera en donde recibió terapia, medicación acorde a su enfermedad y convivió con otras pacientes.


En el mismo Hospital Larco Herrera, en el año 2008, María fue violada por un médico general que atendía en el Hospital. Las enfermeras y ayudantes se dieron cuenta de esto ya que María lo repetía estrepitosamente. No se le realizó ninguna prueba ginecológica para determinar si hubo violación.


Tampoco se denunció al implicado debido a que no había “excusa” para aplicarle esta prueba a María debido a su condición podía haber inventado todo. El médico solo fue despedido del centro y María trasladad, para evitar más escándalos, al Centro Psiquiátrico Noguchi.


Qué sucede cuando una persona padece de un trastorno mental que no le permite discernir, negociar, velar por sus derechos. ¿Sus declaraciones y sus testimonios antes un delito como este pierden valor? ¿Si no tiene familiares que quieran responsabilizarse quién toma la tutela? Estas preguntas serán contestadas por el abogado Jorge Ocaba.

¿El régimen legal para las personas con enfermedades mentales tales como la esquizofrenia es el mismo que para las personas con enfermedades físicas tales como la sordera o ceguera?

El código no distingue entre enfermedades mentales y físicas, no existen tipos de leyes para cada caso. El tratamiento que se le da es por igual y así, las personas tanto con enfermedades físicas como mentales, entre ellas la enajenación, con consideradas personas sin capacidad jurídica

Situación legal de la interdicción


¿Cuándo una persona puede ser considerada inimputable en el ordenamiento jurídico peruano?


El artículo 43 y 44 del Código Civil de 1984 establece que existe un régimen legal distinto para menores de edad, los que por cualquier caso se encuentran privados de discernimiento, y los relativamente, que están en el artículo 44, los retrasados mentales, los que adolecen de deterioro mental, los pródigos, los toxicómanos, entre otros.

¿Qué sucede cuando una persona es considerada interdicto o inimputable?


Es importante señalar que no toda persona que tiene algún trastorno mental es considerada interdicta, para que esto sea tiene que pasar por un proceso de interdicción. Si se da el caso de que la persona no tiene ningún discernimiento legal, es decir, que es incapaz de negociar, de defenderse tiene que tener un representante legal que por lo general es un familiar.


¿Si esta persona considerada interdicta o inimputable no tiene familiares quién aboga por ella?


Un tutor o curador. De acuerdo al artículo 576 del Código Civil, dependiendo de la incapacidad del interdictado, el curador o tutor protege al incapaz, procurando su restablecimiento y lo representa y asiste en sus negocios.

Es importante señalar que esto no significa que el curador prescinda de la voluntad del interdictado, sino protegerlo en todo aquellos aspectos en donde éste no se puede valorar adecuadamente en la toma de decisiones.


¿En caso de que la víctima de una violación o delito sea una persona que padece de una enfermedad mental quién aboga por ella si es que se quiere presentar una denuncia?


Para denunciar un delito hay dos formas, una es una denuncia de oficio y la otra de parte. En la denuncia de oficio el Ministerio Público denuncia al agraviante y la víctima no es parte civil, salvo si quiere tener algún tipo de indemnización. El oficio de parte es cuando el agraviado hace la denuncia directamente con el Ministerio Público y luego un juez evaluará si se abre instrucción o no.


En el caso de una violación a una persona que sufre de una enfermedad mental su representante legal tiene que hacer una denuncia de parte. Si esta persona no tiene a nadie el Ministerio Público tiene que velar por ella y hacer una denuncia de oficio.

¿Si la denuncia trasciende al fuero judicial el hecho de que el denunciante sea una persona declarada interdicto su declaración de los hechos perdería valor?


Una persona cuando quiere denunciar un delito tiene que tener pruebas, en el caso de una violación tendría que hacerse un examen médico. En este caso el representante legal tiene que someterla a pruebas para tener más sustento en un juicio, si es el caso.
María hoy

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Luego que algunos trabajadores del Hospital Larco Herrera manifestaran que María fue violada, el supuesto abusador, quién era un médico psiquiatra, fue expulsado del instituto y María también. En una junta directiva determinaron que al no haber pruebas contra el médico no se podía proceder a entablar una demanda y para evitar que las cosas no empeoren en el Hospital y los rumores corran María fue trasladada al Hospital psiquiátrico Noguchi.


Hoy, después de cuatro meses, María vive en Larco Herrera. Nunca se supo si hubo o no violación, solo el testimonio de una interdicta que sin duda, no recibió apoyo suficiente.

“Aunque todas deberían regirse según la Ley Universitaria, muchas universidades se gobiernan como les da la gana”

Julio de 1980. A vísperas de la transición democrática, en el Perú existe alrededor de 30 universidades, de las cuales la tercera parte son privadas.

Noviembre 9 de 1996. El Congreso de la República promulga el Decreto Legislativo N° 882, Ley de Promoción de la Inversión en la Educación. Ahora todo persona natural o jurídica puede crear o adquirir centros educativos con fines de lucro.

Enero del 2004. Hay un total de 33 universidades públicas y 47 privadas. Sesenta cuenta con rectorado y el resto está en proceso de conformar uno.


Cuarto trimestre del 2008. Miriam Cabra Bravo, enfermera del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado–Hideyo Noguchi”, recibe una solicitud para enseñar en la Universidad Privada Los Ángeles de Chimbote, en la sede del Cono Norte, de parte de Gladys Godos Lozada. La sede está localizada en Michel Fort 298, San Martín de Porres, a la altura de la cuadra dos de Eduardo de Habich. Ésta resulta ser una vivienda común y corriente, y las aulas son simples habitaciones.

Al ingresar en el edificio, Miriam es recibida por un señor que parece ser trabajador de construcción (debido a que llevaba un martillo y otras herramientas), una chica que andaba en sandalias y la propia Gladys. Miriam conoció a Gladys en un evento en el colegio I.E. 3030 “Santísima Cruz”, donde la vio interpretando canciones folklóricas. Más tarde Miriam se enteraría que aquella mujer que salió a alegrar los comensales con pintorescas estrofas, era, según ella misma, abogada y conocía de enfermería.

Miriam deja su currículum en el local de la Universidad, y antes de retirarse, Gladys le comenta las razones por las que quiere que Miriam enseñe ahí: porque los siete cursos que dictan en la sede los enseña ella sola, Gladys, y los alumnos están un poco aburridos y prefieren ver a alguien más.

La Universidad Privada Los Ángeles de Chimbote estableció su sede en el Cono Norte a través de un convenio con la empresa Educa Perú E.I.R.L., según la página web de la propia Universidad, aunque dicha empresa no figura en los registros de la Sunat.

Según aparece en las Páginas Amarillas, el domicilio fiscal de Educa Perú E.I.R.L es la misma vivienda que está en Michel Fort, San Martín de Porres, pero el número telefónico que registra (4815755) corresponde a otra vivienda que está a cuatro cuadras de distancia.

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¿Es éste un caso particular o es acaso el paradigma de los centros educativos superiores con fines de lucro? ¿Cuánto ha afectado la proliferación de universidades privadas a la calidad de la enseñanza?

Para esclarecer estas dudas conversamos con Diana Revilla Figueroa, docente de la Facultad de Educación de la Universidad Católica desde 1984, con un diplomado en Autoevaluación de Carreras Universitarias.

¿Cómo ve que ha cambiado la calida de la enseñanza en los últimos tiempos?

Yo creo que en el siglo XIX la educación sí está sufriendo cambios fuertes debido a la alta competencia y la exigencia de la validación, tal como lo señala la Nueva Ley Universitaria. Ésta exige profesores calificados para que la plana docente sea de calidad.

¿Qué determina que un profesor sea de calidad?

Hay dos contextos en donde los docentes se forman: las facultades de Educación y los institutos pedagógicos. En éstos últimos encontramos más estudiantes debido a que son más económicos.

Ahora, ninguno de los dos basta porque el profesor debe buscar cómo perfeccionar su estudio con maestrías o diplomados, lo que le da otra condición. Para ello hay que buscar que el profesor haga investigaciones y las publique. Incentivar eso depende de las políticas que cada universidad o instituto, pero la gran mayoría lo hace.

Muchas veces vemos a un mismo profesor trabajando en varias universidades al mismo tiempo, en unas con mayor prestigio que otras. ¿Qué determina finalmente la calidad de un centro de estudio? ¿El profesor o la institución?

Depende de ambos. Lo que sucede es que hay universidades que cuidan más a su plan de enseñanza, sus normas, que a su profesorado. Otras, más bien, dan mayor libertad al profesor. No hay un estudio formal que diga si uno vale más que el otro, pero en sí depende de ambas cosas.

¿Cree que el hecho de que haya más universidades ha perjudicado la calidad de la enseñanza?

Hay un incremento de universidades, sí, pero no todas surgen en la mejor condición. Pero el número de centros educativos no es un problema siempre que el profesor sepa su materia, conozca de educación y sepa comunicar los conocimientos. No es suficiente con que conozca su especialidad. Lo que se cuestiona es la calidad del servicio, no la cantidad. Yo creo que sucede todo lo contrario: que el mayor número de universidades hace que más educadores estén calificados.

¿Pero no cree que hay una desigualdad entre estas universidades?

Claro, hay universidades que buscan ser más lucrativas, que se preocupan más por vivir día a día que del asunto de la exigencia (educativa). Por eso hay universidades cuyas carreras no están acreditadas, que deben mejorar su plana docente y su infraestructura. Estas universidades deben mejorar con presión externa.

¿Y por qué muchas no lo hacen?

Porque, aunque todas deberían regirse según la Ley Universitaria, muchas universidades se gobiernan como les da la gana. Es así que uno encuentra una gran diversidad de ofertas educativas, cronogramas y costos.

¿Cuál es el perfil del estudiante de Educación?

Los estudiantes de Educación son de perfil variado, son personas con vocación social, que por lo común han escogido esta profesión porque no han logrado ingresar en otras carreras, pero que en el camino han ido descubriendo su vocación educativa. Son de estratos económicos medios y bajos, y provienen en su mayoría de colegios estatales.

Si bien hay más facultades de Educación, ¿cree que la cantidad de gente que quiera ser profesor ha descendido?

La cantidad de alumnos ha ido descendiendo. En el caso de la Universidad Católica, en la década del 80 habían 82 alumnos en la Facultad de Educación. Luego esa cantidad fue reduciendo a 60, luego a 40 y hoy en día hay entre 32 a 35 alumnos. ¿Por qué? Yo creo que se está asegurando la selectividad, ya que la cantidad de vacantes también ha ido decreciendo.

Pero en las (universidades) estatales la cosa es diferente: son (económicamente) más cómodas y tienen más vacantes. Hablamos de cantidades como de 200 personas. De que hay gente, hay gente. Otra cosa es dónde quieren estudiar, si en un instituto o en una universidad. El mejor ejemplo es la Universidad La Cantuta, en Chosica, que está completamente dedicada a lo que es educación.

¿Cree que esa demanda se deba a que es una profesión remunerativa?

No (risas), definitivamente no. Cualquiera que se dedique a esta profesión la ejerce en diferentes lugares. Muy pocos reconocen al docente, por eso no todas las (universidades) privadas pagan bien. No es una carrera como para que digas “voy a hacerme rico”. Uno busca siempre otros ingresos que complementen lo que uno gana en la universidad.

"Las plataformas han potenciado ese primer acercamiento a las fuentes"

El periodismo de lucimiento individual va a desaparecer. Ahora es mucho más importante el trabajo en grupo

Los periodistas en Internet deben poder hacer algo que por motivo de formación, de tiempo o recursos, la audiencia no pueda hacer.


El I Coloquio Internacional de Ciberperiodismo, que tuvo lugar los días 28, 29 y 30 de octubre, inició con la ponencia ‘Hacer periodismo en la era de la Web 2.0’, a cargo de Pablo Mancini, Gerente de Contenidos y Servicios de Medios Digitales del Grupo El Comercio, y Gastón Roitberg, Gerente de Contenidos de lanacion.com (Argentina).

Ambos periodistas tienen una larga trayectoria trabajando para medios digitales, y una de las conclusiones a las que llegaron en sus exposiciones es que el periodismo está atravesando por una etapa que lo ha obligado a replantearse.

Han mencionado en su exposición que ahora el público es quien establece la agenda y quien produce información. En este contexto, ¿cuál va ser el trabajo del periodista?

G: Creo que nuestro poder como periodistas está en separar la maleza (de toda la información que hay en Internet) de lo verdaderamente relevante. También está la responsabilidad de abrir la puerta de los medios a los usuarios para que interactúen. Nuestra profesión fue inventada para una época y ahora debe encontrar nuevas formas de presentar la información, que estén en sintonía con lo que el público demanda.

P: Debemos encontrar la especificidad del periodismo en Internet. Es un ambiente nuevo y tenemos que terminar de entenderlo, y tenemos que poder hacer algo que no hace la audiencia. ¿Qué tienen que hacer los periodistas en Internet? Algo que la audiencia, por motivo de formación, de tiempo o recursos, no puede hacer.

Han mencionado que en Internet lo que cuenta es la velocidad con que llega la información al público. ¿Creen que el viejo periodismo que se avocaba a escribir una buena crónica, un buen perfil o una investigación en profundidad, ya acabó?

G: El viejo periodismo no murió, un nuevo periodismo nació. Esto no significa que se hayan muerto otras formas de hacer periodismo. Los géneros (periodísticos) están siendo superados por formas más híbridas que tienen que ver con la época.

El mundo no debe entenderse con categorías fijas, sino como lo hace Zygmunt Bauman: como un mundo líquido, un mundo en movimiento en donde se van transformando las cosas que creíamos que estaban establecidas. El viejo periodismo murió, sino que esa cultura anterior está siendo aprovechada, reelaborada y se le está incorporando nuevas formas de trabajo.

¿Qué está buscando un medio de comunicación hoy en día? ¿Un buen escritor o un desarrollador de páginas web?

P: Yo creo que una buena combinación de los dos, pero no en una sola persona. Si algo queda claro en Internet es que no puedes hacer nada solo, necesitas armar equipos.

Los medios deben poder armar equipos, potenciarlos, hacer que los programadores hablen con los periodistas y que los diseñadores hablen con los anunciantes. Me parece que eso se busca: tener a un Vargas Llosa por un lado y al mejor programador por el otro.

G: También hay que entender que el periodismo de lucimiento individual, tal como nos lo habían enseñado en la escuela de periodismo hace algunos años, la del columnista estrella, va a desaparecer. Ahora es mucho más importante el trabajo en grupo. La especialidad de cada uno aporta al grupo y le proporciona una calidad increíble al contenido (informativo). Así vemos contenidos que no serían posibles sin ese trabajo en equipo.

Siempre se decía que un periodista vale por la cantidad de fuentes que tiene. Si uno tenía miles de fuentes, era bien cotizado. Ahora, gracias el Twitter, cada quien tiene su propia red de informantes que le van dando datos. ¿Creen que las fuentes dejaron de tener un valor para el periodista?

P: No, el Twitter es parte del capital social, las fuentes son parte del capital profesional. Me parece que ahí hay distintos vértices. Hoy por hoy, un periodista que no está en las redes hará muy poco.

G: Hay servicios y plataformas que te dan mayor accesibilidad a las fuentes. Todavía se requiere de un trabajo tremendo para dar con la fuente indicada para un determinado tema, como, por ejemplo, encontrar la foto del protagonista de una historia casi en tiempo real.

Eso es un ejercicio muy común en las redacciones hoy en día, cuando se produce una tragedia que involucra víctimas fatales. Debemos entrar a las redes sociales, buscar esa foto, ese perfil de quien tiene intereses y que permita conocer a ese protagonista de la noticia.

P: Y averiguar quién lo tiene como amigo en Facebook para que te dé su foto.

G: Exactamente, saber cuál es su red de relaciones, de vínculos. Ese es un trabajo artesanal que el periodista antiguamente debía hacer y seguirá haciendo, pero que demandaba un tiempo tremendo. Las plataformas facilitan ese trabajo, aunque, por supuesto, después viene la tarea de verificar que esa información sea real.

Las plataformas han potenciado ese primer acercamiento a las fuentes y han permitido trabajar mejor con el tiempo.

El Gobierno gasta millones en armamento, pero no tenemos naves que combatan

Se han gastado más de mil millones de soles para repotenciar el armamento peruano, pero sólo la quinta parte del las aeronaves de la FAP está operativa, y ninguna tiene el equipamiento necesario para enfrentar un combate real.

En agosto de 2008, el Perú suscribió un contrato con la empresa rusa Rosoboronexport para el manteniendo y reparación de helicópteros y aviones MIG-29, además de la adquisición de otros materiales bélicos.

Se acordó repotenciar la flota entera de 19 MIG-29 que tiene la FAP, con una inversión de 106 millones de dólares.

La decisión fue bien vista por varios especialistas, incluyendo a José Robles Montoya, investigador del Área de Defensa de Ideele y oficial del Ejército en situación de retiro. Pero hoy, más de un año después, ¿alguien sabe en qué estado se encuentran estas naves?

Una fuente próxima a las Fuerzas Armadas reveló a este medio que de los 19 MIG-29, sólo cuatro están operativos. Pero la cosa no acaba allí. De los 12 Mirage-2000, únicamente estarían funcionando dos; y de los 18 Sukhoi-25, cuatro.

Pero ojo: el hecho de que este minúsculo porcentaje de naves esté operativo tampoco significa que estén en condiciones aptas para combatir. En la última década, a nadie se le ha ocurrido renovar los misiles AS-30L, que llegaron durante el conflicto del Cenepa, para fortalecer la potencia de destrucción de las naves.

Estos misiles tienen una vida operativa de solo 10 años, luego del cual se convierten en material ineficiente, por más refacciones que se le añadan.

Y no nos dejemos deslumbrar por la parafernalia aeronáutica de ejercicios como el de Halcón-Cóndor, llevado a cabo en el 2007 por la FAP y la USAF (Fuerza Aérea de Estados Unidos). Aquella vez nadie reparó en que, mientras F-16 norteamericanos realizaban sus maniobras, el Perú apenas pudo alinear dos Mirage-2000 y dos MIG-29.

¿Cómo así esperan el ministro de Defensa y los altos mandos de las Fuerzas Armadas que nuestros pilotos salgan a defender la patria? No olviden que en una guerra, quien conquista el cielo, conquista al enemigo.

Gastos millonarios que no se traslucen
El 4 de octubre de 2008, el Congreso de la República aprobó la Ley N° 29266, Ley que autoriza la emisión de documentos cancelatorios − Tesoro Público para el pago del Impuesto General a las Ventas y del Impuesto a la Renta generado por contrataciones del Pliego Ministerio de Defensa.

El proyecto ley, que propuso el Ejecutivo, autorizó a la Dirección Nacional del Tesoro Público (DNTP) emitir bonos a favor del Ministerio de Defensa hasta por un monto de S/. 1 080 000 000, para el pago del IR e IGV en contrataciones para el equipamiento de las Fuerzas Armadas, con la empresa Rosoboronex.

¿Qué se ha hecho con ese dinero hasta el momento? En la página web del Sistema Nacional de Inversión Pública (http://www.mef.gob.pe/DGPM/snipnet.php) dicha información aparece como “no disponible en aplicación del artículo 15º TUO [Texto Único Ordenado] de la Ley N° 27806 (Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública)”.

La única declaración hecha al respecto, publicada en el diario oficial El Peruano el 14 de julio de 2008, fue la del ex ministro de Defensa Ántero Flores-Araoz, quien sostuvo que los bonos de la DNTP habían sido utilizados para no afectar los recursos destinados al Núcleo Básico de Defensa (NBD).

El Gobierno está emprendiendo enormes gastos en adquisición y renovación de material bélico. Pero el manejo que se está haciendo de ese dinero es un total misterio, como en los años 90, cuando militares y otros funcionarios del régimen fujimorista se enriquecieron comprando armamentos de pésima calidad a precios sobrevaluados.

Cambios en la lógica de defensa
El Núcleo Básico de Defensa (NBD), creado con el Decreto Supremo N° 006-2008-DE, es un sistema defensivo que determina ciertos objetivos relacionado con el control del territorio nacional y capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas ante los ataques de un enemigo extranjero.

Anteriormente era conocido como Núcleo Básico Eficaz (NBE) y tenía como prioridad fortalecer la defensa aérea en un 60%, la terrestre en un 30% y la marítima en un 10%, con lo que, hipotéticamente, se daba prioridad a la reparación de ocho de los 19 MIG-29, ocho de las 18 de los Sukhoi-25 y cuatro de los 12 Mirage-2000.

Pero, tras el diferendo marítimo con Chile ante la Corte de La Haya, la nueva estrategia peruana habría puesto especial énfasis ante las agresiones provenientes del sur, debido a que Chile no estaría dispuesto a acatar el mandato de abandonar el mar peruano.

La nueva estrategia pasó a llamarse Núcleo Básico de Defensa, y da prioridad a la defensa terrestre en un 70%, a la marítima en un 20% y a la aérea en un 10%. Así, el Perú ha adquirido 100 tanques T-72M1 y misiles antitanque Kornet y Spike, para hacer frente a los tanques Leopard que tiene Chile.

¿Es ésta una estrategia acertada? Chile actualmente tiene en su flota al F-5 Tigre III, al F-16 Block 50 y al F-16 MLU; mientras que el Perú cuenta con un sistema de radares obsoleto, de la década del 70, que apenas puede reconocer enemigos a escasos kilómetros de distancia.

Sin defensa aérea, ¿por dónde creen que nos atacaría un potencial enemigo?

Un videojuego sobre conflictos internos

Lima, primavera de 1990. En una casa llena de sonrisas, un adolescente esquizofrénico, solitario y adicto al recibe como regalo de cumpleaños número 14 un extraño cartucho morado que lo enloquece: The Sweet(NES)s of Horror.

Mediante el juego descubre, trágicamente, que existe una gran guerra en su país que ignoraba por completo, debido a que sus padres lo mantuvieron encerrado y desinformado durante seis años sin ningún tipo de compañía más que la de su amada NES (Nintendo Entertainment System).

Recorriendo la extraña geografía de su desconocido país, decide enfrentar a todos los involucrados en la guerra [policías, terroristas, militares y ronderos].

Una vez enterado de su existencia, el Servicio de Inteligencia decide investigar al peligroso personaje e inducirlo con mensajes subliminales y música tropical a que acabe con el malvado líder de los terroristas, AbiGus El Man [Abimael Guzmán]. ¿Podrá lograr su cometido? ¿Acabará con el reino del terror? ¿O morirá en el intento?


Con esta truculenta historia el Grupo Electrógeno nos invita a jugar The Sweet(NES)s of Horror, un videojuego que toca el episodio más trágico de nuestra historia nacional de la forma más satírica posible: poniendo a todos los actores implicados en un escenario irreverentemente lúdico, dándonos la posibilidad de dispararles mientras escuchamos un yaraví casi monofónico, como las músicas de los primeras consolas de juegos.

COnversamos con uno de los creadores, Miguel Ángel Vallejo, bachiller en Literatura en la Universidad Mayor de San Marcos.

¿Cómo llega a conformarse el Grupo Electrógeno?

Surgió desde mi iniciativa sumada a la de Lucho Pacora desde hace años. La idea era hacer una instalación que tenga que ver con videojuegos y trabajar con el espacio de los vicios. Queríamos decorar esta instalación con afiches intervenidos, grupos electrógenos, cajas de metal y todo eso que te remite a la seguridad, y que en determinado momento hayan pequeños apagones para que se corte tu juego y violentamente veas videos de lo que ocurría en ese momento, entre finales de los ochenta e inicios de los noventa.

Cuando Telefónica nos da la oportunidad, replanteamos el aspecto para el espacio de la Fundación, donde no es posible una instalación, pero sí, dentro de su línea de tecnología, programar un videojuego.

¿Por qué escogieron la plataforma de Nintendo?

Por la época; la época en que sucedieron los hechos más dolorosos del conflicto interno es también el periodo en que la consola de Nintendo estaba vigente. Y es ahí donde más o menos se ambienta nuestra historia. En 1990 no había llegado todavía el Supernintendo.


¿Y esa trama que escogieron, la del niño esquizofrénico al que le dan un juego de Nintendo, que se da cuenta que hay una guerra interna y mata a sus padres y decide acabar con Abimael? ¿Qué intención tienen bajo esa trama?


Los primero, visualizar el precepto de la guerra y sus distintas apreciaciones, mostrar la forma diferente como todos percibimos una misma guerra. Por eso el niño que estaba encerrado y no podía percatarse de lo que pasaba, y cuando finalmente lo hace, entra en este estado de esquizofrenia, así toma de decisión de ir a acabar con la guerra.

Y todo esto tiene que ver con cómo se veía la guerra desde Lima. Hay cientos o miles de titulares que daban cuenta lo que sucedía en Ayacucho: habían marchas, organizaciones que protestaban, comisiones e, incluso, estuvo Amnistía Internacional. Pero había un deseo –consciente o inconsciente, depende de cuán perversa sea la intención– de no darse cuenta de lo que ocurría o incluso avalarlo.Los personajes dentro del juego son los actores del conflicto: hay policías, militares, sinchis, terroristas.

Entonces, ¿el hecho de que sea esquizofrénico tiene que ver con esta cuestión de no ver la realidad?

A veces con la esquizofrenia puedes percibir cosas que normalmente no. Pero sí tendría que ver con eso. El niño esquizofrénico puede serlo por varios motivos: por la guerra, por el mismo videojuego, ya que es cachoso que lo hagamos en un videojuego (risas). Y, en general, toda guerra deja un poco de esquizofrenia en todos los participantes. Es el no ver al otro. Pero esa ya es una interpretación personal.

¿Y esta idea crees que se logra plasmar en el juego?

Bueno, desde el punto que es un personaje que empieza a dispararle a todo lo que camina, puede ser. En realidad, eso más depende de la gente que lo juegue. Tiene la verosimilitud de un juego de Nintendo. El videojuego está más cerca de discursos o soportes como la narrativa porque cuentan una historia, inventan una ficción. Entonces, la verosimilitud depende, pues, de cómo se plasme en el juego. Es un chico alterado que alcanza a matar a sus padres y, de pronto, en el juego, está matando un montón de gente. A mí me parece coherente; no sé si al público, pero creo que encaja dentro de los cánones del videojuego: un poco en clave de chongo, es verdad.

¿Y por qué introducen esta cuestión de la música tropical en la trama del juego?

Sí, esa me parece buena pregunta, porque la música de presentación del juego es más bien andina. La música que mencionamos en el folleto tiene aires de yaraví pero lo que aparece en el juego es un huayno. En realidad, era una alusión a esta tendencia de la dictadura de Fujimori de apropiarse de estos procesos culturales, como la música chica, con todos estos nuevos discursos y formas de representación, para sus propios fines. Pero esto para nada envilecen el género ni la cultura, pero muestra cómo una dictadura pudo aprovecharse de eso bajo cierta circunstancia.

¿Pero por qué, en la trama, utilizan la música chicha para incitar al niño a matar a todos? ¿Es acaso un mensaje de que Fujimori y el Servicio de Inteligencia pretendían matar a todos o algo así?

Bueno, hay que admitir, pues, que durante el gobierno de Fujimori se aplicó otra política, que es la guerra de baja intensidad. Creo que estamos saliendo un poco del juego, pero lo digo para dar una opinión sobre eso. Digamos que el juego muestra más cómo un gobierno o un sistema puede apropiarse de un elemento cultural para sus propios fines. Creo que es básicamente eso.

¿Entonces ustedes pretender dar un mensaje político o aportar al debate sobre la guerra interna?

Yo creo que todo mensaje, lo busque uno o no, termina por ser político en el sentido que es colectivo. Ahora, en cuestión del debate, la intención principal era mostrar lo que había ocurrido, que, al margen de instituciones como SER, la Comisión de la Verdad, archivos particulares, la cantidad de literatura y producción plástica que se realiza sobre el tema, no ha logrado calar en la población, y no me parece que sea por limitaciones de estos esfuerzos, sino por un “otra cosa”.

Entonces, lo que queríamos era básicamente visualizar esto, decir: “esto existió, estos fueron los actores del conflicto, esto es el desfase entre cómo percibía la guerra desde Lima y cómo era la guerra en provincia”. Y bueno, es un videojuego, sigue siendo en clave de chongo.

Al final del videojuego ponen a Abimael como estos enemigos a los que hay que vencer en el videojuego para pasar al próximo nivel, y lanzando su hoz y su martillo como si fueran bumerans. ¿Por qué lo han puesto así?

Si hubiéramos contado con más tiempo, y esto no es una idea cerrada aún, hubiésemos puesto varios niveles con varios personajes finales, y Abimael era sólo uno de ellos. Otro podría ser (Luis) “El Gaucho” Cisneros, que al leer esta entrevista sé que no le va a gustar mucho. Él dijo textualmente que si mataban a tres mil campesinos y entre ellos habían tres terroristas, estaba contento. Es un maravilloso enemigo final. Pero al tener un solo nivel –y esto es un poco cachoso– decidimos poner al más malo de los malos, Abimael.

Pero al verlo en el juego, uno no ve a un Abimael responsable de una guerra interna. De hecho, se le ve un poco lúdico.

Sí, es un videojuego finalmente. Yo me acuerdo de Wolfenstein 3D, donde el enemigo final era muy parecido a Hitler.

¿Y qué reacción esperan provocar en el jugador del videojuego?

No teníamos una idea muy clara de cómo iba a reaccionar la gente. Sí pensábamos que podíamos herir susceptibilidades. Al parecer, no ha ocurrido mucho. Los que han escrito en el cuaderno de visitas lo han tomado más como un juego. Hay un par de comentarios que mencionan lo de la guerra, otros hablan de que el videojuego es antiguo. En todo caso, la intención nunca ha sido eso. Pero también en todo producto que toque el tema de la violencia es pasible de que ocurra eso.

¿Pero su intención no es producir un shock en el espectador, hacer que salga del juego reflexionando sobre la guerra?

A mí me gustaría eso: que un niño, a través del juego, vea lo que pasó y comience a darle vueltas al asunto.

Ustedes han desarrollado un videojuego con contenido histórico. ¿Tienen otros proyectos futuros?

Nuestra propuesta en sí tiene un contenido histórico, que no nos hace mejores ni peores que los demás. Pero es un sello que queremos seguir desarrollando. Lo que te comentaba: hacer otros niveles dentro del juego, versionar juegos clásicos de Nintendo para contar otros espacios de la historia del Perú.

¿Y la intención de hacer esto también es por chongo o porque quieren contar algo que no se cuente en otros espacios, como libros u otros soportes?

Cuando te digo “por chongo” es porque el videojuego no es una cuestión científico-didáctica, no va a tener la dimensión académica de un libro de historia, pero sigue siendo una plataforma que cuenta una historia y una ficción. Y eso es más o menos lo que buscamos. Ahora, ¿por qué no contar la historia que no está en los libros escolares por medio de un videojuego?

Ustedes forman grupo multidisciplinario, con gente especializada en el área de las letras y las ciencias. ¿Les resulta difícil congeniar algunas ideas o puntos de vista al momento de trabajar?

No. Por ejemplo, Juan Carlos Casusol o Juan Carlos Yanaura, que son de la cuestión tecnológica y la informática, también tienen grandes criterios de diseño, además que poca gente sabe tanto de cine como ellos. Además, a fin de cuentas, el conocimiento no se divide sólo en ciencias y letras.

El Instituto Noguchi tras bambalinas

El Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado–Hideyo Noguchi” lleva 28 años trabajando, desde un 20 de mayo de 1980, en que los gobiernos de Perú y Japón suscribieron un convenio de cooperación en materia de salud mental. Una misión del país nipón llegó trayendo maquinarias, equipos y profesionales en dicha área, conformándose así, un 1 de julio de 1980, el sanatorio mental que hoy conocemos.

¿Cómo trabaja este centro y qué historias se esconden tras sus ventanas con barrotes y puertas enrejadas?

Gajes en el Área de Emergencia
Aquel podía ser un momento de placidez si no fuera por los estremecedores alaridos ininteligibles de una voz pueril, que venía del fondo del pasillo cerca al cual me encontraba. Pero, afinando un poco más el oído en esa dirección, lo que en un inicio pareció un clamor sin sentido fue cobrando significado: “¡Ahhhh…! Me quiero ir…. ¡Escucha, escúchame…! Quiero irme… ¡Qué me están haciendo! ¡Para qué me trajeron acá!”

Supuse, en ese momento, que se trataría de las consabidas estrofas que pregonan los pacientes del Pabellón de Emergencias del Instituto Noguchi, aquellas que aún mantiene en vilo, pese a sus años de trabajo, a Daisy Delgado, la encargada de recibir a los pacientes que llegan pidiendo atención.

Ella me conversaba sobre los casos más comunes que han pasado por su escritorio: depresivos, psicóticos, esquizofrénicos; hasta que le pregunto por anécdotas de su trabajo.

─¿No importa una anécdota negativa?─pregunta.

─No, no importa─le contesto.

─Yo recuerdo que una vez un paciente ingresó. Habían bastantes familiares y pacientes para atender, pero él quería que se le atienda primero. Yo le digo que espere un ratito, que en un momento lo iba a atender, pero éste quería que se le atienda de una vez. Era un paciente adicto a drogas, estaba en estado de abstinencia agudo. Entonces agarró una silla grande que teníamos ahí y la lanzó contra mí.

Las siguientes centésimas segundos de la vida de Daisy fueron decisivas, pues un audaz movimiento instintivo determinó su subsistencia ese día. Alcanzó a agacharse sintiendo pasar el mueble por el aire, a pocos centímetros de su cabeza. Luego se deslizó hacia el tópico para guarecerse, mientras que el agresor era controlado por el personal masculino.

─Si yo no hacía nada seguro que me rompía el cerebro. Con sujetos así de agresivos uno no puede confiarse. Hay que actuar rápido─comenta Daisy.

─¿Y este caso es el único en su tipo?─pregunto.

─No, hay un montón de casos─responde─. Me acuerdo del caso de un profesor que estaba así, psicótico, encerrado en Clino. Clino le decimos a un ambiente en donde el paciente está en asilamiento para preservarlo a él y a todo el personal, porque puede agredir o autoagredirse. Este señor estaba encerrado. Estaba yo de turno y teníamos que ponerle un inyectable. Vamos con el personal, abrimos la puerta del clino, el paciente estaba en su cama completamente desnudo.

Y así, Daisy relata cómo lo que empezó como un ejercicio de rutina, terminó por convertirse en un infortunado episodio de la historia del Instituto:

─Ni bien entramos, el paciente salió corriendo como una bala. Iba detrás del personal como queriendo coger a alguien. Estaba eufórico. Creo que era maniaco-depresivo, y los maniacos tienen una conducta sexual demasiado exasperada, son promiscuos, entonces pueden agredir sexualmente al personal. Menos mal que el personal masculino lo sujetó y lo metió de nuevo al clino. Se le tuvo que poner el inyectable ya sedado.

El área de clino es una habitación revestida de madera por sus cuatro paredes. El doctor es quien determina cuándo un paciente debe ser puesto en estas instalaciones, y ocasionalmente se recurre al uso de camisas de fuerza, pero sólo por una o dos horas. El Instituto Noguchi posee dos áreas de clino ubicadas al fondo del pasillo del Área de Emergencias, de donde provinieron los alaridos de hace un momento.

Estas estancias son utilizadas para internos que muestran comportamientos irascibles, pero no siempre son suficiente para contener sus pataletas. Daisy me cuenta que una vez un paciente instalado en un clino llegó a desarmar la cama y, blandiendo una de las maderas, destrozó el baño y la mampara de la luz.

Los tratamientos contra el suicidio
El punto más álgido de una enfermedad mental es cunado ésta deviene en el deceso de la persona enferma, y eso lo sabe muy bien el doctor Fredy Vásquez, el encargado del Área de Suicidio del Instituto Noguchi, quien en 16 años de trabajo ha visto pasar a miles de individuos que han intentado quitarse la vida, en su mayoría mujeres que han pasado por problemas sentimentales.

¿Cómo es el trabajo en el Área de Suicidio del Instituto Noguchi?

El fin principal es la prevención del suicidio. Lo que se hace en el Instituto es la prevención secundaria, porque la prevención primaria consiste en que las personas no lleguen a hacerse ningún daño. La secundaria, en cambio, es cuando ya se han hecho un daño y acuden a la Institución porque han ingerido un frasco con veneno, o se han hecho un corte, o han sido descolgados con vida, pero que no han resultado heridos mortalmente.

¿Y cómo es que logran evitar que la persona vuelva a intentar quitarse la vida?

Detectando primero el mal, porque generalmente las personas intentan matarse porque tienen un problema de fondo. Éste puede ser una depresión, fundamentalmente, pero también un problema de personalidad, de drogas o la suma de todas estas, que están acompañadas con un problema, como una decepción sentimental, amorosa o una enfermedad incurable. Esos son los ingredientes que acentúan el problema que está de fondo, que son las enfermedades mentales.

¿Y cómo detectan estos males en la persona?

Se les hacen entrevistas para tener información de qué es lo que están pensando y, de ese modo, saber cuál era su plan, qué querían hacer o cómo lo iban a hacer. Esto, a su vez, nos permite empezar a darles nuevas formas de solucionar sus problemas. A esto se suman el tratamiento farmacológico y el psicoterapéutico.

¿Y cómo un problema personal llega a convertirse en un problema de salud mental?

Depende. Digamos que una persona tiene una experiencia negativa, como haber perdido a su padre o madre. Ese es el punto de partida, y va ir haciéndose cada vez peor y se va ir cronificando. Ahora, ¿por qué unos reaccionan así y otros no? Es porque genéticamente hay una vulnerabilidad. Hay una teoría que se llama Meditaseis o Vulnerabilidad. Las personas vulnerables pueden terminar matándose; las otras pueden sobrellevar el problema.

¿Cómo puede verse esa vulnerabilidad en una persona?

Haciendo una buena historia sobre la forma en que una persona afronta sus problemas. Por ejemplo, digamos que una familia sufre la pérdida del padre y todos se entristecen, y vemos que uno de los miembros ya no quiere estudiar, ya no quiere hacer sus actividades, no quiere ver a sus amigos, ha dejado de comer y ya no quiere recibir visitas; mientras que los demás están bien, están haciendo sus actividades. Entonces, esta persona sí es vulnerable, y si no la ayudamos va a intentar matarse.

Estas personas tienen una visión del mundo como un túnel: no hay salida, no hay luz al fondo, no hay luces laterales, están en un callejón sin salida. Se perfilan como una carga para su familia y la sociedad.

¿Los casos de suicidio ameritan internado?

Eso depende de si hablamos del que trató de suicidarse o de los sobrevivientes, porque hay sobrevivientes de un suicidio; en este caso, los familiares y amigos. Se evalúan los riesgos y el potencial que tienen, y de acuerdo eso y la disponibilidad de camas, vemos si se interna o no, porque hay un límite. Y también se evalúa el entorno familiar. Si éste es favorable, ayuda y los miembros están comprometidos con la recuperación, no hay por qué internar.

La vida en los pabellones
Cuando el doctor determina que el caso de un paciente amerita internamiento, éste pasa a uno de los dos pabellones del Instituto −uno para hombres y otro para mujeres−, a los cuales se llega recorriendo un camino que atraviesa un extenso vergel.

Los pacientes tienen la posibilidad de recrearse en ese extenso campo en determinadas horas. Pero el día de mi visita ellos estaban dentro de las instalaciones del pabellón, movilizándose por escasos metros cuadrados que, sin embargo, les daban abasto suficiente para el paso al que iban: con una flemática y trémula marcha que parece no llevarlos a ningún lado.

El encargado de ver por la salud de los internos es Onécimo Jaramío Falcón, el delegado del Pabellón de Hombres, quien explicó en qué consiste la labor que realizan en dicha área.

¿Cómo una enfermedad mental llega alterar el aparato psicomotriz de una persona?

No es por la enfermedad. Todos los medicamentos tienen efectos secundarios. Hay medicamentos que pueden robotizar, otros que pueden producir parkinsonismo, catatonía, entre otros. Eso depende del diagnóstico de cada uno. Pero el problema no es con los pacientes, sino con los familiares. Ellos viene y reclaman: “oye, la vez pasada traje a mi hija, hijo o cónyuge, y saltaba, gritaba, rompía lunas. Ahora está inmovilizado. ¿Qué le han hecho? ¿Por qué?

¿Cómo ven que un paciente ya está listo para abandonar el pabellón?

Para comenzar, los pacientes que vienen acá han perdido algunas facultades. Han olvidado la manera de vestirse, de alimentarse, o sea todas las acciones de la vida diaria, y aquí se los reeducan. Si han venido comiendo del basural, salen comiendo como una persona normal; si han venido desarreglados o desaliñados, aquí empiezan a arreglar.

¿Y cómo llegan a restablecer la salud del paciente?

La enfermedad de un paciente psiquiátrico es de por vida. Va a morir con ese diagnóstico. Algunas veces se les engaña y se les dice que se van a curar. No es así. No hay cura, es como la diabetes, pero se puede mantener a la persona con sus medicinas.

Consejo para mi seguridad

¿Qué países amenazan la paz mundial? ¿Cuáles son aquellos que poseen armas nucleares y pueden ser vetados? ¿Por qué algunos gozan de prerrogativas?





El gobierno de Barack Obama ha sentado las bases para la cooperación hacia un mundo libre de armamentos nucleares. Sin embargo, Norteamérica, desde el Tratado de No Proliferación Nuclear, por más de 40 años, ha sido el gran beneficiado en este tema y explícitamente justifica su carrera armamentista basándose en la hegemonía de la que goza.

Por: Manuel Alejos

A diario se reportan notas sobre lo preocupante que es para la seguridad mundial que países como Corea del Norte o Irán posean o puedan poseer armas nucleares. Cuando el primero ensaya el uso de sus armas de destrucción masiva o Mahmud Ahmadineyad especula sobre las que pueda poseer, occidente -y concretamente Estados Unidos-, a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, envía un mensaje de rechazo generalizado y censura enérgicamente el que se pueda poner en peligro la paz global.

El énfasis norteamericano más inmediato viene de la mano con George Bush hijo, quien usó una política totalmente hostil hacia aquellos países que, a su criterio, alteraban la seguridad mundial. Recordemos que durante su administración se acuñó el término “Eje del mal”, para hacer referencia a la triada compuesta por Irán, Irak y Corea del Norte, países que, en teoría, poseían armas nucleares.

Hasta el momento no se sabe a ciencia cierta si Irán posee este tipo de armamento o no. Si bien ha desarrollado un programa de enriquecimiento de uranio -recurso constituyente de armas nucleares- y se juegue a la posibilidad de realmente tenerlas, no se puede asegurar que constituya un peligro y/o amenaza. Teniendo en cuenta que sus vecinos Irak y Afganistán están ocupados por los americanos, Irán buscaría defenderse sembrando la duda.

Estados Unidos ocupó Irak aduciendo que poseía armas nucleares, lo que tampoco ha sido comprobado. Corea del Norte sí las posee. El país asiático suscribió el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), pero en un momento determinado se retiró de él, se declaró potencia nuclear y empezó a desarrollar un programa nuclear para fines militares.

El papel de la ONU

La Organización de las Naciones Unidas sirvió de plataforma para el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) a fines de los sesenta. El acuerdo establecía una diferencia explícita entre dos tipos de países: los que poseían armas antes del firmarse el tratado y los que no. Los primeros podían conservarlas, pero no tenían obligaciones ni plazos de desarme, mientras que los segundos estaban prohibidos de adquirir armamento nuclear.

Para ese entonces, eran cinco las naciones capaces de poner en peligro el planeta: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia, los actuales miembros permanentes del Consejo de Seguridad. A partir de la fecha, cuatro países han adquirido armamento, en el siguiente orden: Israel, India, Pakistán y Corea del Norte.

El TNP establece que los países miembros del acuerdo y de la comunidad internacional deben permitir la inspección de sus programas nucleares para garantizar que sean pacíficos. Esta tarea recae en la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que tiene la potestad de elevar los casos al Consejo de Seguridad (CS) para establecer cualquier tipo de sanción, desde una mera condena diplomática hasta el uso de la fuerza, pasando por sanciones económicas.

Pero pese a que las medidas impuestas por Naciones Unidas para determinar qué países y bajo qué condiciones deben portar armas nucleares parecen ser adecuadas y las más justas, en el fondo nos encontraríamos ante el pleno ejercicio del poder político norteamericano que hace y deshace a su antojo en lo que a política exterior se refiere.

Como lo sostiene el periodista Carlos Reyna, “Estados Unidos ha sido el país más opuesto a la regulación del armamento nuclear. Los jerarcas de la política exterior norteamericana, una serie de especialistas y el Secretario de Estado señalan que no se pongan límites a la proliferación, que esto es necesario porque Estados Unidos tiene que defender su lugar de potencia, su lugar hegemónico, lo dicen literalmente en una serie de documentos, como en la Doctrina de Seguridad del año 2002 del señor Bush e incluso reivindican el derecho de Norteamérica a pasar por encima de las normas internacionales, de todas las normas de Naciones Unidas”.

¿Igualdad en la regulación?

Para Farid Kahhat, analista internacional, el escenario es claramente vertical y unilateral: “Israel actualmente ocupa territorios palestinos y de Siria y nadie le ha echado en cara el haber desarrollado un programa nuclear, en un área en el medio oriente en donde nadie más tiene armas nucleares. Acá el interés norteamericano es que solo sus aliados puedan tener armas nucleares, solo un aliado en particular, Israel”.

El internacionalista considera que hay prerrogativas de parte de ciertas naciones en desmedro de otras: “Científicos del programa nuclear pakistaní han vendido tecnología nuclear a otros países y sin embargo no queda claro porqué Pakistán puede tener armas nucleares e Irán no. Ese es el problema, la selectividad de la aplicación de la norma por parte de las potencias occidentales, cuando nuestros aliados infringen la norma, eso es tolerable, en todo caso esas potencias deciden si es tolerable o no, pero es inaceptable que un rival potencial infrinja la norma. Ese es el problema con el statu quo”.

Estados Unidos, además, ha firmado acuerdos de cooperación nuclear con la India, un país que ha proliferado en armamentos, confirmando una posición déspota y autoritaria.

Yes, we can



A diferencia de la administración de Bush, el actual gobierno parece interesado en negociar con los países con los que mantiene conflicto y hoy aboga por la seguridad mundial. Barack Obama ha hecho un llamado por un mundo sin armas nucleares y por tal motivo lo acaban de premiar con el Nobel de la Paz, galardón criticado por no pocos expertos.

Para Carlos Reyna, el premio no tiene razón de ser: “Barack Obama dijo en un momento que retiraría sus tropas de Irak y Afganistán, lo cual no es cierto, porque hasta el día de hoy eso no ha ocurrido”.

Kahhat no cree que realmente sea posible un desarme global: “Está pugnando por un mundo sin armas nucleares, lo cual es altamente improbable. Su mensaje es que va a ser más serio en cuanto a la aplicación del TNP. El punto es que no haya nuevos países que obtengan armas nucleares y que Corea del Norte renuncie a su armamento nuclear”.

Obama ha introducido una política claramente más tolerante y dispuesta a escuchar a los que piensan distinto a él. Sin embargo, Norteamérica mantiene la hegemonía política y económica y va a tratar de perpetrarse en el poder y no va aceptar fácilmente despojarse de sus privilegios.

¿Desarme mundial? No, we can´t.